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Sangre originaria: en las venas o en las manos

A finales de mayo, un grupo indígena del oeste de Canadá encontró restos de, al menos, 215 niñes indígenas enterrados en una escuela antigua de Kamloops. Otros grupos comenzaron a descubrir tumbas sin identificar en demás residencias e instituciones del gobierno, lugares en que los niñes aborígenes eran internados a la fuerza, donde los separaban de su familia y sometían a desnutrición y abusos.

En total, se han encontrado casi 1.000 tumbas sin marcar en los antiguos internados de la Columbia Británica y Saskatchewan, que fueron dirigidos principalmente por la Iglesia Católica y financiados por el gobierno. 

Los días siguientes a estos hechos, en todo el país comenzaron a cuestionar los genocidios cometidos por quienes aún toman las decisiones y la historia con que se forjaron en general.

Este jueves, Día de Canadá, una multitud aplaudió la caída de la estatua de la reina Victoria frente a la legislatura provincial de Manitoba. Patearon la estatua derribada y bailaron alrededor de ella. El pedestal y la estatua fueron cubiertos con marcas de manos de pintura roja. Una estatua de la Reina Isabel se encontraba cerca y corrió con la misma suerte.

El pueblo ya no festeja genocidios, no encuentra orgullo en el dolor.

Manisfestantes quitando del espacio publico las representaciones de la Realeza
La estatua de la Reina Isabel intervenida

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