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Responsabilizar las consecuencias

Este sábado 2 de julio, Córdoba fue testigo de un fallo histórico: condenaron a prisión perpetua a Walter Insaurralde, un pastor evangélico que abuso durante seis años de su hija Sathya. Razón por la que la misma, tiempo después de denunciar, se suicidó. 

Nancy Monjes mamá de Sathya
ph: Pedro Castillo

Con la participación de 16 jurados populares, la resolución de la Cámara Tercera del Crimen de Córdoba es histórica por dos razones: primero, por haber llegado a sentencia, dada la escasa cantidad de denuncias de abusos cometidas contra niñes y adolescentes que llegan a esa instancia en la provincia. Segundo, porque la justicia marcó responsabilidad del condenado en el suicidio de la hija, ocurrido en enero de 2020, cuando tenía 19 años.

Semanas antes de morir, en su perfil de Facebook, Sathya había expuesto la falta de avance de la causa, y contado que padecía autolesiones, intentos de suicidio y ataques de pánico. “Me diagnosticaron depresión producto de los abusos», escribió también, y agregó: “Tenía 8 años cuando mi papá empezó a abusar de mí. ¿Será que el guardapolvo no era lo suficientemente largo y lo provoqué? Me abusaba desde los 8 hasta los 14″.

Había hecho la denuncia formal en mayo de 2017, detallando los abusos durante esos 6 años. Radicó la denuncia en el Polo de la Mujer, desde donde fue remitida a la fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual, y durante dos años la fiscal no avanzó en la investigación ni indicó la realización de peritajes psicológicos en la causa. La misma solo comenzó a activarse tras el suicidio de la joven, cuando su madre, Nancy Monjes, se constituyó como querellante y le dio impulso. Recién a fines de diciembre de 2020 se resolvió la elevación a juicio oral de la causa.

En su alegato, el fiscal Marcelo Hidalgo había solicitado que Insaurralde fuera condenado a prisión perpetua por abuso sexual seguido de muerte y corrupción de menores. A su turno, la abogada querellante, Daniela Morales Leanza, había señalado que «las consecuencias de los abusos fueron determinantes en la muerte de Sathya, la relación es directa».

¿Cuánto falta para que dejen de ser los cuerpos los protagonistas y motivos que lleven a tomar la decisión? ¿Qué se hace en un sistema que actúa frente a la urgencia de lo vulnerado y no tras su constante esfuerzo por no ser el caso que no llegó?

ph: Pedro Castillo
ph: Pedro Castillo

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