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Las tareas de cuidado son un trabajo.

«El anhelo de tener derechos está ya 

instalado en la conciencia de muchas 

mujeres contemporáneas» 

Marcela Lagarde

Ailen Possamay

En el día de hoy, ANSES corroboró una medida que se ambiciona desde hace un tiempo y que forma parte de los objetivos de los movimientos sociales feministas. La medida recibe el nombre de Programa Integral de Reconocimiento de Períodos de Servicio por Tareas de Cuidado. Esta medida construye un nuevo escenario donde las tareas de cuidados, actividades esenciales para el desarrollo social, son consideradas también un trabajo. 

Esta medida repara hasta cierto punto la brecha entre géneros desde una perspectiva material o económica. Y, por supuesto, también desde lo simbólico.  

Ailen Possamay

El trabajo se considera una actividad social y cooperativa que inextricablemente lleva a la evolución de la comunidad. En sus orígenes, el trabajo se asociaba a la esclavitud y el ocio era el derecho del “hombre libre”; con la aparición del salario, la fuerza de trabajo se convirtió en una mercancía que el asalariado vende al empleador, al capital. Todo mediado por un contrato de compra-venta, público y sindicalizado. 

En cambio, las tareas de cuidado domésticas son íntimas, permanecen en el ámbito de lo privado, están fundadas en el amor y la obligatoriedad de esa función que recae, principalmente, en las mujeres. Por lo tanto, en el imaginario colectivo las horas dedicadas a la crianza de hijos e hijas, su alimentación, su educación, al cuidado del hogar y la organización de la economía doméstica no son un trabajo sino parte de la naturaleza del género. 

Al realizar las tareas de cuidado por amor, por obligación moral o por altruismo, se deja de lado el hecho de que también es tiempo invertido, desgaste físico y, muchas veces, también mental, y que, además, conlleva tiempo que la mujeres no pueden dedicar a otras actividades, tanto de placer como intelectuales, por ejemplo. Las tareas de cuidado no remuneradas, despreciadas en su valor real, someten y, por ende, profundizan las desigualdades, ya que se las encuadra a partir de los roles de género instaurados por el sistema patriarcal.

No obstante, las tareas de cuidado atraviesan todas los espacios, tanto lo privado como lo público, el hogar y, también, el mercado, ya que todos necesitamos de cuidados durante nuestra vida y somos, como quedó evidenciado durante esta pandemia, interdependientes. 

La búsqueda de la equidad propia de todos los feminismos empieza por reconocer las tareas de cuidado como trabajo.

Período de Servicio por Tareas de Cuidado

La nueva medida otorga a las mujeres en edad de jubilarse y que no cuenten con los años de aportes necesarios, ni con una jubilación otorgada o en trámite, un beneficio jubilatorio inmediato. El reconocimiento computará un año de aportes por hijo o hija, dos años por hija/o adoptado, adicionará un año por hija/o con discapacidad y dos años en caso de que haya sido beneficiaria/o de la Asignación Universal por Hija/o por al menos doce meses. Asimismo, se reconocerán las licencias por maternidad.

Ailen Possamay

A partir del 1ero de agosto estarán los turnos disponibles en la página de ANSES y será necesario DNI y partidas de nacimiento de les hijes.

Se puede solicitar un turno para ser atendida en la oficina más cercana al domicilio en la página de ANSES: https://www.anses.gob.ar/reconocimiento-de-aportes-por-tareas-de-cuidad

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