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ES AHORA SENADO

El mundo mira a Argentina en este momento decisivo para la conquista de nuestro derecho.

Es urgente, nuestras vidas y nuestra salud no pueden seguir esperando.

El derecho al aborto legal, seguro y gratuito es una deuda de la democracia. Desde 1983 más de 3200 mujeres han muerto por el aborto inseguro que, muchas veces, también provoca daños irreversibles.

El aborto existió, existe y existirá. Está ampliamente demostrado que quien decide abortar, aborta.

Hace años que el aborto es una de las primeras causas de mortalidad de personas gestantes en Argentina.

Quienes sufren la injusticia social que genera la hipocresía criminalizadora, quienes pagan con su vida, quienes cargan con consecuencias para su salud son, sin lugar a dudas, las personas gestantes en situaciones de vulnerabilidad socioeconómica.

La mayoría de las mujeres que fueron criminalizadas fueron, antes, estigmatizadas, culpabilizadas y vulneradas por otros tipos de violencia institucional relacionadas al racismo, la procedencia de clase y el género. 

Las ricas abortan, las pobres mueren. Y es que el acceso al aborto tiene una cara económica y, fundamentalmente, de clase social.

Hoy el Estado tiene dos destinos para las mujeres que no quieren continuar con un embarazo: la clandestinidad o la penalización. Muchas veces ambas juntas.

Legalizar el aborto es el reconocimiento de la soberanía sobre nuestros cuerpos, un imperativo de Derechos Humanos y de justicia social.

Exigimos a nuestros representantes que legislen por la salud integral, adecuando las normas a los mandatos fundamentales de los Derechos Humanos en defensa del pleno ejercicio de los derechos de más de la mitad de la población.

La legalización no aumenta la tasa de abortos.

Decidir es salud mental. El daño mental es en las mujeres que se les denegó la práctica. No subestimen la capacidad de las personas de decidir cuando un embarazo es inviable.

No hay un tipo de mujer que aborta. Las mujeres que abortan son adolescentes y adultas, pobres y ricas, casadas con hijos y sin hijos, con o sin parejas estables. Las mujeres abortan porque eligen responsablemente un futuro mejor para ellas, para sus familias, para los hijos e hijas que ya tienen. Las mujeres abortan por sus vidas.

En un mundo justo, las niñas no son madres y Argentina no puede quedar afuera de ese mundo. Desde 1983 más de cien mil niñas han tenido un hijo antes de los 15 años. Cada día 7 niñas son madres en nuestro país.

Nelly Minyesky nos dijo en 2018 que legalizar  el aborto es que nos devuelvan el estatus de persona a las mujeres. Libertad ante la ley, es igualdad ante la vida.

Senadoras y senadores, que la Argentina sea un país más justo está ahora en sus manos. Que sea ley!

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1 comentario en “ES AHORA SENADO”

  1. Gracias por hacer escuchar las voces de las mujeres y niñas que por diferentes motivos no pueden expresarse.
    Si bien no estoy de acuerdo con el aborto estoy de acuerdo con la posibilidad y la despenalización del hecho.
    En un Ema Araoz hoy dos partes, madre y padre, acaso no es aborto por parte del padre cuando no se hace cargo de sus propios hijos?
    Acaso no se mata en las guerras y vuelven como héroes ?
    Hay mucha hipocresía ! Vivamos y dejemos vivir sin juicios personales.
    Excelente la escritora Josefina Desinano quien pone en letras una narración de igualdad para todas !!!

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