abortolatintodiss

America latina va a ser toda feminista

El miércoles 20 de enero MAREA feminismo popular, un frente feminista de Argentina, convocó a referentas de 8 países de América Latina y el Caribe para conversar sobre los avances y desafíos que se presentan en torno al aborto legal en la región.

Durante el conversatorio celebrado a través de la plataforma Zoom y trasmitido en vivo a través de Youtube, se intercambiaron miradas sobre la situación de cada uno de los países, las estrategias de las organizaciones feministas y las oposiciones que enfrenta el derecho a un aborto libre, seguro, legal y gratuito en la realidad actual de cada territorio.

Por Argentina, que acaba de aprobar en su Congreso Nacional la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, expuso Mona Córdoba, que hizo referencia a la importancia de garantizar el cumplimiento de la ley conseguida: «Entendemos que nos queda todavía una lucha muy grande por la reglamentación y efectivización real para que el aborto legal sea una realidad en todo el territorio«. 

Así como destacó la incansable lucha que posibilitó la conquista de la ley: «Las luchas que nos permitieron estar donde estamos tienen antecesoras feministas que nos allanaron el camino y nos corresponde visibilizarlas».

Luego se refirió a la situación legal de las mujeres que cargan con penas por haberse realizado abortos ilegales y la necesidad de que los jueces actúen de oficio y diligentemente para sobreseerlas.

Le siguió la compañera de Paraguay, Rossana Mendoza, país donde el aborto es punible y que existen grandes tabúes en torno a la legalización: «Todavía existe una hipocresía social demasiado grande y tabúes alrededor de esta discusión social», incluso la discusión social todavía es muy difícil “La educación sexual está prohibida en Paraguay. El ministerio de educación hizo que quemaran libros porque llevaban la palabra “género”.  

Destacó también la lucha histórica que existe y el sostén que las redes de organizaciones feministas y de socorristas brindan a otras mujeres frente a un Estado que las amenaza y las somete a tratos crueles e inhumanos.

Por México expuso Rebecca Lorea, que consideró que el hecho de que aborto voluntario está despenalizado tanto en Ciudad de México como en Oaxaca, permite derribar los mitos sobre el aborto que frenan la despenalización en el resto del territorio: «La marea seguirá estando hasta que sea ley en todos los estados, estoy segura que más tarde que temprano será ley«. 

Resaltó también la gran cantidad de iniciativas legislativas que se están presentando en los distintos Estados por parte de las distintas organizaciones feministas, alentadas entre otros factores por el éxito de la lucha llevada a cabo en Argentina, y coincidió con la relevancia de la red de apoyo que forman los movimientos feministas en el contexto de ilegalidad actual: “Mientras no sea ley, están también muchos grupos que acompañan abortos seguros en casa con medicamentos, que están cubriendo los vacíos que deja el Estado

Desde Colombia nos acompañó Cristina Rosero Arteaga, que nos contó que si bien en su país el aborto es legal solo por 3 causales, la Corte Suprema hizo una interpretación amplia de la causal de salud incorporando toda afectación que atente contra el bienestar de la mujer, pese a lo cual se sostiene la urgencia: «Todavía las barreras y los obstáculos se encuentran presentes y hacen muy difícil el acceso para las mujeres que enfrentan condiciones de pobreza». 

Es por esto que consideran que lo realmente necesario es sacar el aborto del código penal, tal es la demanda que sostiene el movimiento Causa Justa, un amplio grupo de activistas y organización, que presentó una demanda y espera que la Corte Constitucional se expida en breve al respecto.

Por Cuba estuvo presente Lirians Gordillo Piña, quien se expresó en torno a la seguridad y amplio acceso al aborto en Cuba, donde el derecho al aborto se universalizó desde 1965, pese a lo que continua siendo una demanda de las feministas incluir en la Constitución la protección de los derechos sexuales y reproductivos, ya que existen desafíos relacionados con el aborto: la disponibilidad de métodos anticonceptivos, el embarazo y la maternidad adolescente, la importancia de la educación sexual integral.

Ponderó también la necesidad de articular la lucha feminista en la región frente a las expresiones de los grupos fundamentalistas religiosos y a la agenda conservadora: «Desde las luchas feministas se están construyendo e irradiando enfoques más inclusivos, libertarios y transformadores que debemos incorporar en el debate de los derechos»

Desde Perú nos acompañó Parwa Oblitas, quien contó que su país solo es legal el aborto terapéutico pero con una aplicación irregular, por lo que hace algunos años organizaciones feministas y parlamentarias se sumaron a un esfuerzo llamado “Dejala decidir” que presentó un proyecto de ley de despenalización para los casos de violación pero que fracasó en la instancia legislativa. 

La crisis política actual en el país demoró la agenda por los derechos de las mujeres por lo que más que nunca considera que no solo la unidad y la lucha feminista sino también la estrategia política son imprescindibles para conquistar los derechos pendientes: «Es necesario unir a las activistas, organizaciones feministas pero también a las parlamentarias y a referentes públicas para esta lucha», así como también la instalación del debate público y la disputa de sentido en torno al aborto: «El aborto es una decisión responsable, es amor y es necesario hacer la lucha por los sentidos comunes»

Nuestra compañera de Costa Rica, Heidy Valencia Espinosa, destacó el internacionalismo del movimiento de mujeres y recordó que en su país el aborto solo es legal en caso de riesgo de vida para la gestante, pero que carece del respaldo institucional para su práctica. 

La misma clandestinidad impide que exista un registro preciso de muertes por abortos clandestinos, pero que permite que se lleve adelante un negocio paralelo de acceso ilegal al aborto por parte de clínicas que lucran con la penalización brindando sus servicios a las mujeres que tienen los recursos para poder practicarlo, mientras que las mujeres pobres de sectores más vulnerables llegan a desplazarse a países donde el aborto es legal, recurrir a abortos inseguros o cargar con embarazos no deseados.

La influencia de la Iglesia Católica en el país se caracteriza por oprimir a diferentes sectores, entre ellos las mujeres, con lo que obstaculiza el avance en términos de derechos humanos, incluyendo la resistencia a la implementación de la educación sexual. Al mismo tiempo, el movimiento de mujeres en crecimiento y fortalecimiento, tanto en la región como en el mundo, impulsó la creación del colectivo “Aborto legal Costa Rica” formado por diferentes organizaciones y activistas para luchar coordinadamente por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito que logró la reglamentación del aborto impune y que construyó un texto completo de proyecto de ley para la legalización del aborto.

Se mostró esperanzada en el impacto del movimiento en las calles, de la lucha y de la organización: “Esta Marea verde viene recorriendo toda la región, lo que no se lucha no se consigue y nosotras estamos dispuestas a lucharlo y a conquistarlo

Por último participó desde Chile Verónica Ávila Rojas, quien se expresó en torno a las dificultades para hablar de derechos en un país de cariz conservador y religioso como Chile pero que considera que a partir de la revuelta épica de 2019 se encuentra en un momento propicio para instalar los debates sobre derechos. 

En 2017 se conquistó el derecho al aborto por 3 causales pero de acuerdo a la legislación vigente depende del Poder Ejecutivo presentar un proyecto más amplio, y la causal de violación presenta serios inconvenientes en la práctica, obstaculizando el acceso al derecho por lo que observa que «las compañeras han preferido hacerse acompañar por la red de socorristas en tercera causal, más que ir a los servicios públicos por esta mirada tan patriarcal, machista y violenta que tienen en muchos lugares los equipos médicos por lo que las mujeres prefieren no exponerse a eso».

Distinguió los proyectos tendientes a la despenalización de las iniciativas de legalización: «Tenemos que aspirar a tener aborto libre, legal, seguro y gratuito» para que las mujeres puedan elegir libremente cómo llevar adelante el aborto y no solo que se las libere de la amenaza de encarcelamiento, con la consecuente desigualdad social que supone.

Consideró que la paridad con la que se debatirá la Constitución y con la que se deben tomar las decisiones no es una cuestión de la órbita feminista sino como un mínimo democrático y civilizatorio, que impone la necesidad de contar con aliades del feminismo dentro de los ámbitos parlamentarios ya que la fuerza de la lucha en las calles es fundamental pero insuficiente para garantizar los derechos sociales para toda la población. 

En la ronda de preguntas del auditorio, todas las panelistas expusieron la situación de cada uno de sus países sobre todo en torno a los avances en materia de educación sexual integral. 

Se hizo también una mención a la actual situación de las compañeras hondureñas: actualmente el 97% de las mujeres latinoamericanas y caribeñas vive en países con leyes de aborto restrictivas y Honduras figura entre los 6 países que prohíben toda forma de aborto. Obligar a gestar y parir es tortura, el aborto clandestino solo profundiza las desigualdades de clase y atenta contra los derechos y la vida de las mujeres.

Durante sus ponencias todas las expositoras resaltaron el impulso y la inspiración que la lucha y las conquistas de la Marea verde argentina representan para toda la región, sin subestimar el poder y la influencia que todavía tienen los grupos conservadores y el fundamentalismo religioso a los que nos enfrentamos, así como la importancia estratégica de coordinar regionalmente la lucha feminista.

El feminismo vino a cambiarlo todo: nuestra lucha es de sentido, es por la autonomía sobre nuestros cuerpos y sobre nuestras vidas, es por una educación laica, científica y con perspectiva de género, es una cuestión de justicia social pero también un tema de salud pública, es una lucha por el deseo y por la libertad de elegir nuestro proyecto de vida con la protección de un Estado que garantice nuestros derechos. 

Comparti en tus redes:

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Nuestro sitio web usa cookies para proporcionarte la mejor experiencia posible